En
noviembre del 2011 se realizó un proyecto artístico de luz y sonido que logró recrear el antiguo uso del Bañuelo, un edificio del siglo XI situado en el barrio del Albaicín de Granada que acoge los baños árabes más antiguos que se conservan en España.
La iniciativa, que impulsó la
Bienal del Milenio del Reino de Granada se extiendió a las tres principales estancias de este edificio histórico, la llamada sala de refresco, donde se ha hecho uso de la imagen, la sala templada, donde impera el sonido, y la caliente, con la luz como máxima protagonista.
Concretamente, en la sala de refresco se ha instalado una
proyección visual sobre dos columnas y sus característicos arcos, donde se emula la arquitectura del momento, de los artistas Javier Álamo y Javier Melgar.
En la llamada sala templada, la más amplia de las tres, se han usado varios
extractos sonoros basados en el recorrido que hacía el agua por las estancias del Bañuelo.
En la última sala, la caliente, se ha usado un montaje de
luces intimistas posadas sobre las paredes para emular el fuego de las calderas que caracterizaba este lugar de calor y purificación. Todo ello, para trasladar al gran público la importancia de la arquitectura, la luz y el sonido en este emblemático baño árabe situado a los pies de la Alhambra.
Es una cuidada puesta en escena de esta peculiar muestra que combina las inclusión de nuevas tecnologías con el cuidado de este
espacio histórico declarado Bien de Interés Cultural.
Hasta la fecha el Bañuelo es visitado por entre 11.000 y 12.000 personas mensualmente.
El vídeo fué realizado por Victor Rodríguez.